El city tour de Cusco es casi siempre la primera actividad del viaje, y suele hacerse el mismo día de llegada, que es justo cuando peor sienta.
Conviene saber qué incluye realmente, qué se queda fuera y cómo encajarlo sin arruinar la aclimatación.
Qué se visita
El recorrido estándar empieza en el Qorikancha, el templo del sol inca sobre el que se construyó el convento de Santo Domingo, y donde mejor se ve el encaje de la piedra inca.
Sigue con Sacsayhuamán, la fortaleza ceremonial de bloques ciclópeos que domina la ciudad desde arriba, y que es la parada más impresionante del día.
Después vienen Qenqo, un afloramiento rocoso tallado con canales y una cámara subterránea, y Puka Pukara, un puesto de control en el camino al Antisuyo.
Y cierra en Tambomachay, las llamadas fuentes o baños del inca, con un sistema hidráulico que sigue funcionando cinco siglos después.
Casi todos los tours incluyen también la Catedral y una vuelta por la Plaza de Armas, aunque a veces esa parte se hace por libre.

Lo que el tour no te enseña
El city tour va rápido y deja fuera precisamente lo que hace especial a Cusco cuando lo caminas solo.
La calle Hatun Rumiyoc, con la piedra de los doce ángulos, se ve mejor a primera hora, antes de que se llene.
El barrio de San Blas, cuesta arriba, concentra los talleres de artesanos y los mejores miradores al atardecer.
El Mercado de San Pedro da una foto de la ciudad real que ningún circuito turístico incluye, y es donde mejor y más barato se come.
Y el Museo Inka o el de Arte Precolombino explican en una hora lo que las ruinas solas no cuentan.

Consejos prácticos
La entrada a Sacsayhuamán, Qenqo, Puka Pukara y Tambomachay se paga con el Boleto Turístico, que casi nunca está incluido en el precio del tour. Pregúntalo antes.
El Qorikancha y la Catedral se pagan aparte, con entradas independientes.
Los tours suelen salir por la tarde, de una a seis, lo que va bien porque evita el sol más fuerte del mediodía.
Sobre la altura: Cusco está a 3.400 metros. Si llegas ese mismo día, camina despacio, bebe agua y no te sorprendas si Sacsayhuamán te deja sin aire.
Lleva protección solar, gorro y una chaqueta, porque en cuanto cae el sol la temperatura baja de golpe.
Y si puedes elegir, deja el city tour para el segundo día. El primero se aprovecha mucho mejor paseando sin horarios por el centro.
