Perú ya no es un país solo de efectivo, pero tampoco es un país de tarjeta. Está en medio, y los viajes que se complican son los de quien dio por hecho una cosa o la otra.

Esto es lo que de verdad importa, en el orden en que te lo vas a encontrar.

La moneda

La moneda es el sol, se escribe S/ y por costumbre mucha gente le sigue diciendo nuevo sol. Los billetes van de 10 a 200 soles; las monedas, de 10 céntimos a 5 soles.

El dólar se acepta en algunos hoteles y agencias, pero a mal cambio y solo si el billete está impecable. Un dólar con una rotura pequeña te lo rechazan sin discusión. No montes el viaje pensando en dólares.

Cambia en una casa de cambio del centro, no en el aeropuerto, donde el tipo es bastante peor. En Cusco las casas de cambio de la avenida El Sol son la opción habitual.

El problema del billete de 200

Esto es lo más útil que puedes saber: nadie quiere cambiarte un billete de 200 soles, y muchas veces tampoco uno de 100.

Taxis, mercados, restaurantes pequeños y tiendas de pueblo sencillamente no tienen cambio. Te mandarán a buscarlo por tu cuenta.

Rompe los billetes grandes en cuanto puedas: en supermercados, en el hotel, en una farmacia. Mantén siempre reserva de billetes de 10 y 20 y trátalos como el dinero realmente útil.

Los cajeros

Hay cajeros por todas partes en Cusco, Lima y Arequipa, y muy pocos o ninguno en cuanto sales de las ciudades. Saca antes de ir al Valle Sagrado o a un trek.

Casi todos los bancos peruanos cobran su propia comisión además de la de tu banco. Varía, así que merece la pena probar dos bancos distintos en la primera retirada y comparar lo que te descuentan.

El cajero te ofrecerá hacer él la conversión de moneda. Recházala siempre y deja que convierta tu banco: aceptar es un peor cambio garantizado.

Saca cantidades grandes pocas veces. Cada retirada lleva una comisión fija, así que cuatro pequeñas cuestan mucho más que una grande.

Usa cajeros dentro de una sucursal o de un supermercado antes que uno en plena calle, y mejor de día.

Dónde funciona la tarjeta y dónde no

La tarjeta funciona en hoteles, restaurantes establecidos, supermercados, agencias y las tiendas más grandes. Visa se acepta más que Mastercard; American Express, rara vez.

La tarjeta no funciona en mercados, transporte público, taxis, la mayoría de los inicios de ruta, tiendas de pueblo ni para propinas. Y eso es buena parte del viaje.

Avisa a tu banco de que viajas antes de salir. Una tarjeta bloqueada por movimientos sospechosos el segundo día es un problema común y evitable.

Cuánto efectivo llevar encima

Para un día normal en Cusco, entre 100 y 150 soles cubren comida, taxis y entradas con holgura.

Para un trek de varios días, lleva lo de las propinas más un margen: no hay dónde sacar, y al equipo se le da propina en efectivo.

Reparte el dinero. Algo encima, algo en la caja fuerte del hotel, y una tarjeta de repuesto guardada aparte de la primera.

Las propinas, en corto

La propina no es obligatoria pero sí habitual en turismo. En restaurantes, alrededor del 10 % si no viene ya incluido el servicio.

En los treks se da propina al guía, al cocinero y a los porteadores al final, en soles, y es la razón principal por la que la gente necesita más efectivo del que había calculado. Pregunta a tu operador el rango habitual antes de salir de Cusco.

Detalles pequeños que evitan líos

Guarda monedas para los baños públicos, que cobran un sol en casi todas partes.

Cuenta el cambio. No porque nadie te vaya a engañar, sino porque los billetes pequeños se lían con facilidad.

Rechaza los soles rotos o muy pegados con cinta cuando te los den, porque después tendrás el mismo problema para colocarlos.