En el Ausangate la fecha en que camines cambia el trek entero: el mismo itinerario puede ser una travesía luminosa o cinco días de barro y niebla.

A esta altura, entre 4.300 y 5.200 metros, el clima no perdona improvisaciones. Esto es lo que ofrece cada temporada.

Temporada seca: de mayo a septiembre

Es la mejor época y la que eligen casi todas las agencias, con cielos despejados y visibilidad total del nevado.

Las noches son muy frías: de forma habitual se baja de los cero grados en los campamentos, y en junio y julio puede llegar a diez bajo cero.

Junio, julio y agosto son los meses más estables y también los más concurridos, sobre todo alrededor del Inti Raymi y de las vacaciones europeas.

Mayo y septiembre son la mejor combinación: buen tiempo, laderas todavía verdes por las lluvias recientes y bastante menos gente.

Si solo puedes elegir un mes, elige mayo o septiembre.

View of the massive Ausangate mountain range with prominent snow-capped peaks and dry highland grass in the foreground.

Temporada de lluvias: de diciembre a marzo

Llueve casi a diario, sobre todo por la tarde, y en los pasos altos la lluvia se convierte en aguanieve o nieve.

El terreno se embarra, los cruces de arroyo crecen y los pasos por encima de los 5.000 metros pueden volverse peligrosos.

Las nubes tapan el nevado la mayor parte del día, que es justamente el motivo por el que se viene aquí.

A favor: el paisaje está en su punto más verde, hay muchas más flores y prácticamente no hay nadie en la ruta.

Febrero es el mes más complicado y muchas agencias directamente no operan el circuito completo.

Close-up view of a sharp, white snow-covered mountain peak against a deep blue sky with wispy clouds.

Abril y octubre, los meses bisagra

Son meses de transición, con clima mixto y bastante menos previsibilidad, pero también con muy poca gente.

En abril el paisaje conserva el verde de las lluvias y ya hay ventanas largas de sol; el riesgo de lluvia sigue existiendo.

En octubre el terreno está seco pero empiezan las primeras tormentas de tarde, casi siempre breves.

Para quien tiene experiencia en montaña y flexibilidad de fechas, estos dos meses dan la mejor relación entre paisaje y soledad.

Qué cambia en el equipo

En temporada seca lo crítico es el frío nocturno: saco para temperaturas negativas, capa térmica de dormir, gorro y guantes de verdad.

En temporada de lluvias lo crítico es el agua: chaqueta y pantalón impermeables, polainas, funda de mochila y calzado que seque rápido.

La protección solar es igual de necesaria todo el año, porque a esta altitud la radiación quema incluso con el cielo cubierto.

Y en cualquier época, la aclimatación previa en Cusco de dos o tres días es la parte que no depende del calendario.

Elegir bien el mes no hace fácil el Ausangate, pero evita que sea innecesariamente duro.

A local Andean woman in traditional green clothing and a decorated hat selling colorful handmade textiles by a turquoise mountain lake.