La música del Perú no es un género, son varios países sonoros conviviendo: la sierra andina, la costa criolla y afroperuana, y la selva amazónica.

Entender de dónde viene cada sonido cambia por completo lo que uno escucha en una plaza de Cusco o en un bus de carretera.

La herencia ancestral

Los instrumentos de viento andinos son anteriores a los incas: se han encontrado flautas de hueso y cerámica de miles de años de antigüedad.

La quena, flauta vertical de caña con muesca, es el instrumento más reconocible y el que da ese timbre de aire que se asocia a los Andes.

La zampoña o siku funciona por pares: tradicionalmente dos músicos tocan mitades complementarias y la melodía solo existe cuando ambos se responden.

El charango, en cambio, es mestizo: nace de la vihuela española adaptada por músicos andinos, con cinco órdenes de cuerdas dobles y un timbre agudo y brillante.

Y la percusión andina, el bombo y la tinya, marca el pulso de los huaynos que siguen siendo la música popular real de la sierra.

People playing the Peruvian cajon to the rhythm of Creole music.

Lo africano y lo europeo

En la costa la historia es otra. La población afrodescendiente traída durante la colonia creó un repertorio propio que hoy se conoce como música afroperuana.

El cajón peruano, un cajón de madera que se toca sentado encima, nació de esa comunidad y hoy se usa en el flamenco de todo el mundo.

El festejo y el landó son sus ritmos más conocidos, con un compás que no se parece a nada de la sierra.

La música criolla, por su parte, mezcla guitarra española con ritmos locales, y el vals peruano es su forma más querida.

Chabuca Granda y Susana Baca son los dos nombres que abrieron esta música al resto del mundo, cada una desde una tradición distinta.

Women and men dancing the traditional Festejo dance wearing red and white costumes simulating the national flag of Peru.

La fusión contemporánea

Desde los años sesenta la cumbia amazónica, más tarde llamada chicha, mezcló guitarras eléctricas con ritmos tropicales y melodías andinas.

Es la banda sonora real de las ciudades peruanas, la que suena en los mercados y en el transporte, muy por encima de la música de postal.

Hoy hay grupos que combinan instrumentos andinos con rock, electrónica o jazz, y varios han llegado a escenarios internacionales.

Ese cruce no es una traición a la tradición: la tradición peruana ya era mestiza desde el charango.

Dónde escucharla de verdad

En Cusco hay peñas donde se toca música andina y criolla en vivo casi todas las noches, y la calidad varía mucho según el sitio.

Las fiestas patronales de los pueblos son la mejor ocasión, porque ahí la música cumple una función y no es un espectáculo.

El Inti Raymi en junio y los carnavales de febrero llenan las calles de bandas y comparsas de comunidad.

Y si quieres llevarte un instrumento, compra el charango o la quena a un luthier y no en una tienda de recuerdos: la diferencia de sonido es enorme.

Escuchar música en Perú es la forma más rápida de entender que no hay una sola cultura peruana, sino varias que llevan siglos conversando.

Couple dancing marinera in traditional costume to the rhythm of the music