Cusco está a 3.400 metros y la mayoría de los visitantes llega en avión desde el nivel del mar, que es la forma más rápida posible de ganar altura. Cierto malestar es normal. Saber qué remedios hacen algo y cuáles son folclore ahorra días perdidos.

Este artículo es información general, no consejo médico. Cualquier cosa que tomes hay que hablarla con tu médico antes de viajar, sobre todo si tomas otra medicación o tienes problemas de corazón o pulmón.

Qué es el mal de altura

A 3.400 metros hay alrededor de un tercio menos de oxígeno en cada respiración que a nivel del mar. El cuerpo compensa respirando más rápido y fabricando más glóbulos rojos, y ese ajuste tarda días.

El mal agudo de montaña es la forma leve y común: dolor de cabeza, falta de apetito, mal dormir, náusea suave, ahogo al subir escaleras. Suele aparecer entre seis y doce horas después de llegar y remite en dos o tres días.

Las formas graves son raras pero reales: líquido en los pulmones o en el cerebro. Las señales son ahogo en reposo, tos húmeda, confusión, pérdida de coordinación o un dolor de cabeza que no cede con nada.

Acetazolamida, la que tiene evidencia detrás

La acetazolamida, vendida como Diamox entre otros nombres, es el fármaco con más respaldo para prevenir el mal agudo de montaña. Actúa acidificando ligeramente la sangre, lo que te empuja a respirar más y acelera la aclimatación en vez de tapar los síntomas.

En la mayoría de los países necesita receta, y suele empezarse uno o dos días antes de subir. La dosis la pone tu médico; no copies una de un foro.

Los efectos secundarios conviene conocerlos porque sorprenden: hormigueo en dedos de manos y pies, ganas de orinar mucho más a menudo, y las bebidas con gas saben raro. Nada de eso es peligroso, pero desconcierta si nadie te avisó.

Contiene una sulfamida, así que no vale para todo el mundo. Eso es justo lo que tu médico tiene que comprobar.

Las sorojchi pills que venden en cada esquina

En las farmacias de Cusco encuentras sorojchi pills sin receta. Suelen ser una combinación de aspirina, cafeína y salofeno.

Lo que hacen es tratar el dolor de cabeza. Lo que no hacen es acelerar la aclimatación. La diferencia es real: te sientes mejor mientras tu cuerpo sigue adaptándose exactamente al mismo ritmo.

Eso no las hace inútiles, pero tiene un riesgo. Encontrarte bien por los analgésicos puede empujarte a hacer más de lo que tu cuerpo aguanta, y puede tapar un síntoma al que deberías estar atento.

Hoja de coca y mate de coca

Masticar hoja de coca y tomar mate es el enfoque andino tradicional y te lo ofrecen en todas partes, normalmente gratis en la recepción del hotel.

Ayuda con el dolor de cabeza leve, el cansancio y la náusea, y a mucha gente le sienta genuinamente bien. Lo que no hace es prevenir el mal de altura ni sustituir la aclimatación.

Dos avisos prácticos: la coca puede dar positivo en un control antidrogas, lo que importa si tu trabajo los incluye, y sacar hoja de coca de Perú es ilegal en la mayoría de países.

El oxígeno

Hoteles, furgonetas de tour y clínicas de Cusco ofrecen oxígeno embotellado. Da alivio inmediato durante quince o veinte minutos.

Es un rescate, no un tratamiento. En cuanto te quitas la mascarilla vuelves a estar a 3.400 metros con la misma adaptación pendiente. Útil en un mal momento, inútil como plan.

Lo que funciona mejor que todo lo anterior

Llegar y no hacer nada durante dos días. Ni trek, ni Montaña de Colores, ni excursión larga. Es lo más eficaz de toda la lista y no cuesta nada.

Beber más agua de la que parece necesaria, comer más ligero de lo habitual tirando a hidratos, y saltarse el alcohol los dos primeros días. El alcohol en altura y con el cuerpo deshidratado pega mucho más de lo esperado.

Dormir más bajo de lo que subes, cuando se pueda. Una noche en el Valle Sagrado, sobre 2.800 metros, es una introducción más suave que una primera noche en Cusco.

Caminar despacio. Más despacio de lo que te sale, sobre todo en escaleras. Casi todos los dolores de cabeza del primer día vienen de llegar y ponerse a subir cuesta con la maleta.

Cuándo parar y bajar

Baja, y busca atención médica, si hay ahogo estando en reposo, tos con esputo espumoso o rosado, confusión, dificultad para caminar en línea recta, o un dolor de cabeza que no mejora con descanso ni analgésicos.

Bajar aunque sean 500 metros suele producir una mejora rápida. Nada de lo que hay en una farmacia sustituye a eso, y ningún itinerario merece ignorarlo.

Revisado en agosto de 2026. Consulta la pauta actual con tu médico antes de viajar.