Casi todo el mundo contrata un seguro, marca una casilla y no abre el documento. Para unas vacaciones de playa suele bastar. Para Perú no, porque la exclusión más común es justo la que describe lo que has venido a hacer.

Esto no va de recomendar una compañía. Va de las cinco cosas que hay que buscar en la póliza que estés mirando.

1. El límite de altura, el que pilla a todo el mundo

Muchas pólizas estándar cubren senderismo solo hasta 2.000 o 3.000 metros. Algunas llegan a 4.000 o 4.500. Por encima del límite que indiquen, sencillamente no estás cubierto.

Ahora compara eso con dónde vas de verdad. Cusco está a 3.400 metros, así que superas algunos límites antes de haber caminado nada. El Paso de la Mujer Muerta del Camino Inca está a 4.215. La Montaña de Colores ronda los 5.000. El paso de Palomani, en el circuito del Ausangate, anda por los 5.200.

Busca la cifra de altitud en el condicionado. Si no hay cifra, eso no es buena señal: significa que tienes que preguntar y conseguir la respuesta por escrito.

2. Trekking frente a montañismo

Las aseguradoras separan caminar por senderos señalizados de cualquier cosa con cuerdas, crampones o piolet. El trekking en Perú es lo primero: Camino Inca, Salkantay, Lares y Ausangate son caminar, por muy duros que se hagan.

El problema es que algunas pólizas clasifican como montañismo todo lo que pase de cierta altura, sin importar la técnica, y lo encarecen o lo excluyen. Comprueba cómo clasifican tu ruta, no solo si cubren senderismo.

3. Evacuación en helicóptero y repatriación

Es la cláusula que más importa y la que menos se lee. En un trek hay tramos donde la única salida ante un problema serio es un helicóptero, y eso es caro.

Busca mención explícita a evacuación de emergencia, rescate en montaña y repatriación, con el importe cubierto. Una póliza que paga el hospital pero no la evacuación para llegar a él resuelve la mitad barata del problema.

4. Cancelación, y qué se devuelve de verdad

Los permisos del Camino Inca no son reembolsables ni transferibles. Si no puedes viajar, ese dinero se pierde salvo que lo cubra tu seguro.

Revisa la lista de motivos aceptados de cancelación, si el permiso cuenta como gasto prepagado cubierto, y qué documentación piden. La distancia entre lo que la gente supone y lo que pone aquí suele ser grande.

5. Las exclusiones que nadie lee

Las condiciones preexistentes casi siempre hay que declararlas, y declararlas suele salir más barato que la alternativa de no estar cubierto.

El propio mal de altura a veces está excluido, lo cual conviene mirar dado adónde vas.

El alcohol es una exclusión habitual: un accidente en el que haya alcohol de por medio puede anular el siniestro entero.

Y la electrónica tiene sus propios límites y reglas, que importan si llevas una cámara que vale más que el resto del equipaje.

Consejos prácticos

Contrata el seguro cuando reserves, no la semana antes de volar. La cobertura de cancelación solo protege desde que empieza.

Lleva el número de póliza y el teléfono de emergencias sin depender de internet, en papel o como captura. En el sendero no hay cobertura, y es justo cuando lo necesitarías.

Deja una copia a alguien en casa, y da los datos de contacto de emergencia a tu operador antes de empezar el trek.

Si una póliza no dice con claridad y por escrito su límite de altura, tómalo como motivo para seguir buscando, no como un detalle que ya resolverás.

Revisado en agosto de 2026. Las condiciones cambian; lee siempre el condicionado vigente antes de contratar.