Huchuy Qosqo significa Cusco pequeño en quechua, y el nombre resume bien lo que es: un sitio inca de primer nivel, asomado al Valle Sagrado, por el que casi nadie pasa.

Está a unos 3.650 metros, sobre una terraza natural que domina Lamay y el río Urubamba, y se llega únicamente caminando.

Esa es su ventaja y su límite: no hay carretera hasta arriba, así que el sitio se recorre casi siempre en solitario.

Qué fue Huchuy Qosqo

Su nombre original era Kakya Qawani, y se atribuye su construcción al inca Wiracocha, que lo habría usado como residencia real y refugio.

El conjunto combina lo que casi nunca se ve junto: muros de piedra fina, construcción en adobe sobre base de piedra, andenes agrícolas y un sistema hidráulico completo.

El edificio más llamativo es una kallanka, un gran salón rectangular de uso colectivo, con muros de adobe que aún conservan altura.

Los andenes bajan en escalera por la ladera y siguen sujetando el terreno, cinco siglos después.

También se conserva un canal que traía agua desde una laguna alta, con tramos labrados en la roca.

Well-preserved Incan stone buildings with thatched roofs built on a series of steep agricultural terraces under a bright blue sky.

Cómo es la caminata

La ruta clásica sale de Tambomachay, cerca del Cusco, cruza la puna alta pasando de los 4.300 metros y baja hasta el sitio: entre seis y siete horas.

La alternativa corta sube desde Lamay, en el propio Valle Sagrado: unas tres horas de ascenso continuo y exigente, pero mucho menos kilómetro.

La versión de dos días añade campamento y suele combinarse después con Machu Picchu, tomando el tren desde Ollantaytambo.

El paisaje cambia por completo durante el recorrido: se empieza en pastizal de altura con rebaños y se termina asomado al valle cultivado.

No es un trek técnico, pero la altitud del primer tramo lo hace exigente: conviene llegar aclimatado.

Small stone houses with thatched roofs situated on a grassy plateau with a stunning backdrop of the snow-capped Andes mountains.

Cuándo ir y qué llevar

La mejor época es la temporada seca, de mayo a septiembre, con cielos despejados y sendero firme.

En temporada de lluvias el camino se embarra y la bajada desde el sitio hasta Lamay se vuelve resbaladiza.

Lleva agua suficiente, protección solar, ropa en capas y chubasquero: arriba hace frío y viento aunque el valle esté caluroso.

El acceso al sitio arqueológico requiere entrada y no está incluido en el Boleto Turístico general; confírmalo con tu agencia.

Y sal temprano: la luz de la mañana sobre el valle desde los andenes es lo que hace memorable la subida.

Si buscas un sitio inca importante sin colas ni cupos, este es probablemente el mejor del Valle Sagrado.

High-angle view of the Huchuy Qosqo stone structures and green terraces overlooking the deep canyons of the Sacred Valley.