El Parque Nacional del Manu es Patrimonio de la Humanidad y Reserva de Biosfera, y suele describirse como el lugar con mayor biodiversidad documentada del planeta.

Lo que hace posible esa concentración es su desnivel: el parque va desde los 4.000 metros de la puna hasta los 300 de la llanura amazónica, atravesando todos los pisos intermedios.

Cómo se organiza el parque

El Manu se divide en tres zonas con reglas de acceso distintas, y confundirlas es el error más común al contratar un viaje.

La zona cultural es la más accesible y la única con comunidades y actividad agrícola; es donde van los circuitos cortos de tres o cuatro días.

La zona reservada permite turismo controlado con guía autorizado, y es donde están los albergues y los lagos con mayor fauna.

La zona intangible está cerrada al turismo y reservada a la investigación y a los pueblos en aislamiento voluntario que la habitan.

Ese último punto es importante: el Manu no es solo naturaleza, es también territorio de pueblos indígenas con derechos reconocidos.

Large group of colorful red and blue macaws gathered on a clay lick wall in Manu National Park.

Qué se puede ver

En aves, las cifras del parque superan las mil especies registradas, lo que lo convierte en uno de los destinos de observación más codiciados del mundo.

Las collpas, paredes de arcilla donde los guacamayos y loros acuden a primera hora a ingerir minerales, son el espectáculo más fiable del viaje.

En los lagos en forma de herradura, las cochas, se observan nutrias gigantes, caimanes negros y hoacines desde catamaranes.

Hay trece especies de primates, entre ellas el mono araña y el maquisapa, que suelen verse en los árboles del dosel.

El jaguar existe y se deja ver de vez en cuando en las orillas del río, pero nadie serio lo garantiza.

Y en la parte alta, en el bosque nublado, aparece el gallito de las rocas, ave nacional del Perú, en sus zonas de cortejo.

Two travelers with backpacks crossing a shallow stream surrounded by lush tropical vegetation.

Cómo se visita

El acceso habitual es por carretera desde Cusco, con un trayecto largo que cruza el bosque nublado y termina en el río, donde se continúa en bote.

Los circuitos van de cuatro a ocho días; los más cortos se quedan en la zona cultural y los largos entran en la reservada.

Solo se puede entrar con operador autorizado, y esa autorización es lo primero que conviene verificar.

La mejor época es la temporada seca, de mayo a septiembre, con menos lluvia y más fauna visible en las orillas.

Lleva ropa de manga larga, repelente, linterna, impermeable y binoculares, que son lo que más se echa de menos.

Y ajusta las expectativas: la selva no es un zoológico. Se ve más con un buen guía, madrugando y en silencio que persiguiendo animales.

Group of tourists enjoying a raft ride on a calm lake surrounded by the Amazonian jungle.