Son los dos treks que terminan en una ciudadela inca, y ahí acaban las semejanzas. Elegir mal es la causa más común de decepción en un viaje de trekking al Cusco.
La respuesta corta: el Camino Inca es un camino empedrado con ruinas cada pocas horas que termina en Machu Picchu; Choquequirao es una travesía dura por un cañón hasta una ciudadela casi vacía.
Permisos y disponibilidad
El Camino Inca tiene cupo diario limitado y permiso nominal, que se agota con meses de antelación en temporada alta y no es transferible.
Cierra además todo febrero por mantenimiento.
Choquequirao no tiene cupo ni permiso: se puede decidir con pocos días de antelación, lo que lo convierte en el plan B habitual cuando no hay permisos.
Esa diferencia por sí sola resuelve muchas decisiones.
Dificultad real
El Camino Inca tiene su dureza en la altura: el Paso de la Mujer Muerta llega a 4.215 metros, y el tercer día castiga las rodillas con escalones largos.
Choquequirao es más exigente en desnivel acumulado: se bajan unos 1.500 metros hasta el río Apurímac y se suben otros tantos al otro lado, dos veces si se vuelve por el mismo camino.
Además hace calor en el fondo del cañón, algo que sorprende a quien espera frío andino.
En resumen: el Camino Inca cansa por la altitud, Choquequirao por el desnivel y el calor.

Qué se ve en cada uno
El Camino Inca encadena sitios arqueológicos durante todo el recorrido: Runkurakay, Sayacmarca, Phuyupatamarca y Wiñay Wayna, y termina entrando por la Puerta del Sol a Machu Picchu.
También atraviesa varios pisos ecológicos, de la puna al bosque nublado, en apenas cuatro días.
Choquequirao ofrece un único gran conjunto, pero enorme: es unas tres veces más extenso que Machu Picchu y solo está excavado un tercio.
Su elemento único son los andenes de las llamas, con figuras de camélidos hechas con piedra blanca incrustada, que no existen en ningún otro sitio inca.

Gente, silencio y precio
El Camino Inca tiene 500 plazas diarias entre caminantes y personal de apoyo: nunca estás solo y en los campamentos coincides con otros grupos.
Choquequirao recibe al día lo que Machu Picchu recibe en minutos. Es habitual recorrer la ciudadela prácticamente en soledad.
En precio, el Camino Inca es más caro por el permiso, el tren y la entrada a Machu Picchu; Choquequirao suele salir más económico al no tener esos costes.
La duración típica es de cuatro días en ambos casos, aunque Choquequirao tiene versión de ocho días que enlaza con Machu Picchu.

Cuál elegir
Elige el Camino Inca si quieres entrar a Machu Picchu a pie por la Puerta del Sol, te interesa la arquitectura inca durante todo el trayecto y puedes reservar con meses de antelación.
Elige Choquequirao si valoras la soledad por encima de todo, no conseguiste permiso, tienes buena forma física y te atrae la idea de llegar a una ciudadela como llegaban los exploradores.
Y si dudas y tienes ocho días, la travesía Choquequirao a Machu Picchu resuelve el dilema uniendo ambos.
Para los dos vale la misma regla: llegar aclimatado desde Cusco marca más diferencia que cualquier entrenamiento previo.
