El Perú tiene un problema poco común: hay demasiado que ver y las distancias son enormes. Intentar abarcarlo todo en dos semanas es el error más frecuente.

Esta guía ordena los imprescindibles por región, con una idea realista de cuántos días pide cada zona.

The Plaza de Armas in Cusco at twilight, featuring the illuminated Cathedral and colonial architecture.

Cusco y el Valle Sagrado: el corazón del viaje

Machu Picchu es la razón por la que la mayoría viene, y sigue mereciéndolo. Reserva entrada con circuito y franja horaria bastante antes de viajar.

El Valle Sagrado pide al menos dos días: Písac, Ollantaytambo, las salineras de Maras y las terrazas circulares de Moray.

La Montaña de Colores se hace en excursión de día completo desde Cusco, pero exige estar aclimatado: la cima ronda los 5.000 metros.

Los treks, del Camino Inca al Salkantay, Lares o Choquequirao, son la forma de ver el país que menos gente elige y la que más recuerda.

Calcula un mínimo de cinco o seis días solo para esta región, y siete u ocho si haces un trek.

El sur: Arequipa, Colca, Titicaca y Nazca

Arequipa, la ciudad blanca, se recorre en dos días entre el monasterio de Santa Catalina y su cocina, de las mejores del país.

El cañón del Colca, uno de los más profundos del mundo, es el mejor lugar del Perú para ver cóndores a primera hora de la mañana.

El lago Titicaca, desde Puno, permite visitar las islas flotantes de los uros y Taquile, con opción de dormir en casa de familias.

Las líneas de Nazca se ven desde avioneta en un sobrevuelo de media hora, y siguen sin tener una explicación cerrada.

Aerial view of the famous Spider geoglyph, one of the ancient Nazca Lines in the Peruvian desert.

La Amazonía: el otro Perú

Más de la mitad del territorio peruano es selva, y casi nadie la incluye en su primer viaje.

El Manu es la reserva con mayor biodiversidad registrada del planeta y exige entre cuatro y ocho días.

Tambopata, desde Puerto Maldonado, es más accesible: tres días bastan para ver collpas de guacamayos y fauna de ribera.

Iquitos, la ciudad más grande del mundo sin acceso por carretera, da entrada a la selva baja y a los cruceros por el Amazonas.

El norte y la cordillera: lo que casi nadie visita

Huaraz y la cordillera Blanca reúnen la mejor alta montaña del país, con la laguna 69 y el trek de Santa Cruz.

Chachapoyas guarda la fortaleza de Kuélap y la catarata de Gocta, con muy pocos visitantes.

Trujillo y Chiclayo conservan Chan Chan y las tumbas del Señor de Sipán, la gran arqueología preinca del país.

Máncora cierra el norte con playas y surf, para quien quiera terminar el viaje sin mochila.

A large colony of sea lions swimming and resting in the turquoise waters near the coast of Paracas, Peru.

Cómo combinarlo según los días

Una semana: Cusco, Valle Sagrado y Machu Picchu. Nada más, y con calma.

Dos semanas: lo anterior más Arequipa y Colca, o bien un trek de cuatro días.

Tres semanas: añade Titicaca y unos días de Amazonía en Tambopata.

Un mes: incorpora el norte, que es donde el país sigue estando poco explorado.

Y una advertencia que ahorra disgustos: casi todo está en altura o exige vuelos internos. Los traslados por carretera son largos, así que conviene calcular menos destinos y más días en cada uno.

Traditional reed boats and colorful local houses on the Uros floating islands at Lake Titicaca.