La pregunta que hace casi todo el mundo es qué vacunas exige Perú. La pregunta útil es qué exige tu itinerario concreto, porque la respuesta cambia por completo según bajes o no a la selva.

Esto es información general, no consejo médico. Las decisiones sobre vacunas son tuyas y de un profesional de salud del viajero, idealmente seis u ocho semanas antes de volar.

Perú no exige ninguna vacuna para entrar

Empecemos por aquí, porque es el origen de casi toda la confusión. Perú no pide certificado de fiebre amarilla a quien llega, venga por donde venga.

Recomendado y obligatorio son cosas distintas. Todo lo que sigue es recomendación, según adónde vayas y cuál sea tu situación de salud.

Fiebre amarilla: depende de la selva, no de Perú

Esta es la que de verdad importa, y la regla es geográfica.

Si tu viaje es Lima, Cusco, el Valle Sagrado, Machu Picchu y cualquiera de los treks, estás en la sierra. El mosquito que transmite la fiebre amarilla no prospera a esas alturas, y para ese itinerario no se suele considerar necesaria la vacuna.

Si añades la cuenca amazónica, la cosa cambia. Para Puerto Maldonado, Iquitos o el Parque Nacional del Manu, la vacuna sí está recomendada.

Dos apuntes prácticos. La vacuna tarda unos diez días en hacer efecto, así que hay que ponerla bastante antes de entrar en la selva, no la semana del vuelo. Y hoy se considera en general que una sola dosis protege de por vida, así que si ya te la pusiste en su momento puede que estés cubierto.

El certificado importa para adónde vayas después

Perú no te lo va a pedir, pero los países vecinos quizá sí. Brasil, Bolivia y varios países africanos pueden exigir prueba de vacunación de fiebre amarilla a quien llega desde una zona de riesgo.

Si Perú es una etapa de un viaje más largo, mira los requisitos del siguiente país antes de reservar, no en el aeropuerto.

Las de siempre, que conviene revisar

La mayoría de los servicios de salud del viajero sugieren comprobar que tienes al día las vacunas habituales antes de un viaje así: tétanos y difteria, triple vírica, y polio.

La hepatitis A y la fiebre tifoidea se recomiendan con frecuencia para Perú, porque ambas van ligadas a comida y agua más que a una región concreta.

La hepatitis B y la rabia aparecen en estancias largas, en trabajos con contacto con animales o en viajes muy fuera de las rutas habituales. Son una conversación con tu centro, no algo por defecto.

La malaria

La malaria no es una preocupación en la sierra. Cusco, el Valle Sagrado y Machu Picchu no son zona de malaria.

Sí puede serlo en partes de la Amazonía baja, y que te recomienden o no profilaxis depende de dónde vayas exactamente y cuántos días. Eso es una pregunta para una consulta del viajero con tu itinerario delante.

En cualquier caso, taparse al atardecer y usar repelente hace más en el día a día que cualquier pastilla.

Qué hacer, por orden

Escribe primero tu itinerario real, con alturas y regiones. El consejo que te den vale lo que valga el detalle que aportes.

Pide cita en salud del viajero seis u ocho semanas antes de salir. Algunas vacunas necesitan tiempo y otras más de una dosis.

Llévate tu cartilla de vacunación, para que nadie tenga que adivinar qué te has puesto ya.

Y si te vacunas de fiebre amarilla, lleva el certificado donde lleves el pasaporte. Es una tarjeta pequeña que resulta muy molesta de no tener en una frontera.

Revisado en septiembre de 2026. Las recomendaciones sanitarias cambian: confirma con un profesional de salud del viajero y con la autoridad sanitaria de tu país antes de viajar.