Volar a Perú con un equipo de montaña completo para un solo trek tiene poco sentido, y en Cusco lo saben. Hay tiendas de alquiler en casi cada calle del centro.
La pregunta útil no es si alquilar sino qué. Hay cosas que se alquilan sin problema, otras que son un ahorro falso, y una que casi siempre es un error.
Mira primero qué incluye tu operador
Haz esto antes de alquilar nada, porque es donde más dinero se tira.
En un trek organizado van incluidos la tienda, la aislante, el equipo de cocina y todo el material de grupo. Muchos operadores incluyen además el saco de dormir, o te lo alquilan ellos a buen precio.
Pide la lista por escrito al reservar. Llegar a Cusco con una aislante alquilada que no necesitabas es un fastidio común y evitable.
Merece la pena alquilar
Saco de dormir. Abulta, pesa en la maleta y solo lo usas unas noches. Alquílalo, pero lee el aviso de más abajo sobre las temperaturas.
Bastones. Incómodos de facturar, baratos de alquilar y realmente útiles en las bajadas largas. El caso más claro a favor del alquiler.
Plumas o chaqueta de abrigo. Ocupa un tercio de la maleta y la vas a usar tres noches. Fácil de alquilar y suele estar en buen estado.
Petate para los porteadores. Los operadores suelen darlo, y si no, cuesta muy poco alquilarlo.
Frontal. Se alquila, aunque es tan pequeño que traerlo de casa cuesta lo mismo.
Trae de casa, te cueste lo que te cueste en equipaje
Las botas. Esta es la importante. Nunca alquiles botas. Unas ampollas el segundo día de un trek de cuatro arruinan el trek, y las ampollas vienen de botas que tus pies no conocen. Trae las tuyas, rodadas con semanas de caminatas.
Los calcetines. Técnicos, varios pares, tuyos. No pesan nada y protegen los pies más de lo que la gente cree.
El impermeable. Las chaquetas de alquiler suelen estar cansadas y ya no impermeabilizan de verdad, algo que descubres en el peor momento.
La ropa térmica. Todo lo que va pegado a la piel es mejor traerlo de casa, por razones evidentes.
Tu medicación y tu mochila de día. Son cosas con las que conviene estar familiarizado.
La trampa del saco de dormir
Merece sección propia porque pilla a gente cada temporada.
Los campamentos del Camino Inca, Salkantay y Lares son fríos, y los del circuito del Ausangate son muy fríos: bajo cero casi todas las noches del año.
Las tiendas anuncian los sacos con una temperatura que muchas veces es la de extremo, no la de confort. Entre una y otra puede haber diez grados, y esa es la diferencia entre dormir y tiritar hasta el amanecer.
Pregunta específicamente por la temperatura de confort. Pide diez bajo cero o menos si vas al Ausangate. Y mira el saco antes de aceptarlo: uno aplastado y fino ha perdido el hinchado y no va a rendir lo que diga la etiqueta.
Detalles prácticos al alquilar
Se cobra por día y casi todas las tiendas piden depósito o se quedan el pasaporte. Dejar el pasaporte es práctica habitual allí, pero no estás obligado a aceptarlo: ofrece una copia más un depósito en efectivo.
Revisa todo en la tienda. Cremalleras del saco, regatones de los bastones, costuras de la chaqueta. Fotografía lo que ya venga dañado para que no te lo cobren al devolverlo.
Alquila el día antes de salir, no esa misma mañana. Las tiendas abren tarde y hacer cola a las ocho cuando tu bus sale a las nueve es un mal comienzo.
Y compara dos o tres tiendas. Los precios en la misma calle varían más de lo que uno espera, y el estado del material también.