El Camino Inca corto es la respuesta para quien quiere llegar a Machu Picchu caminando por la ruta original pero no dispone de cuatro días ni quiere dormir en tienda.
Son dos días: uno de caminata real por el sendero inca, con su tramo de ruinas y su llegada a la Puerta del Sol, y otro dedicado por completo a la ciudadela.
Aquí tienes cómo se desarrolla, para quién funciona bien y qué conviene saber antes de reservarlo.
Día 1: el sendero inca desde el kilómetro 104
La jornada empieza temprano en Cusco u Ollantaytambo, con el tren que deja a los caminantes en el kilómetro 104 de la vía férrea, a orillas del Urubamba.
Allí está el puesto de control donde se presentan pasaporte y permiso, igual que en la ruta clásica: el trámite es el mismo aunque el trek sea más corto.
La subida arranca de inmediato y es la parte exigente del día: unas tres o cuatro horas de ascenso continuo por escalones de piedra.
Chachabamba y Wiñay Wayna
Nada más cruzar el puente aparece Chachabamba, un conjunto ceremonial con fuentes rituales, que marca el inicio del tramo inca.
El punto fuerte del día es Wiñay Wayna, el conjunto más completo de todo el camino: andenes muy pronunciados encajados en la ladera, con cantería fina en la parte ceremonial.
Se suele almorzar cerca de allí, y merece la pena dedicarle tiempo: es el sitio arqueológico más impresionante de la ruta después de la propia ciudadela.
Cómo prepararse
Aunque sea corto, este trek concentra desnivel: conviene llegar aclimatado con un par de noches en Cusco o el Valle Sagrado.
El calzado importa tanto como en la ruta larga. Los escalones son irregulares y, si ha llovido, resbalan.
Se camina con una sola mochila de día, porque no hay campamento ni porteadores: el resto del equipaje se queda en el hotel.

La llegada a la Puerta del Sol
Desde Wiñay Wayna queda un tramo más suave, en cornisa, hasta el Intipunku, la Puerta del Sol.
Es el mismo punto por el que entran quienes hacen la ruta de cuatro días, y desde ahí se ve Machu Picchu completo, encajado entre montañas.
La diferencia es la hora: en la ruta corta se llega por la tarde, con la ciudadela ya vacía de visitantes y una luz mucho mejor para fotografiar.
Después se baja hasta la entrada, se toma el bus a Aguas Calientes y se duerme en hotel, no en tienda.
Día 2: la visita a Machu Picchu
El segundo día se sube temprano en autobús para entrar en la ciudadela con la primera franja horaria.
La visita es guiada y sigue uno de los circuitos oficiales establecidos, que determinan por dónde se camina dentro del recinto.
Dentro de la ciudadela
El recorrido pasa por el sector agrícola con sus andenes, la plaza principal, el Templo del Sol y la zona de la Roca Sagrada.
El Intihuatana, el reloj solar tallado en piedra, es la pieza más comentada y también la más protegida.
Calcula entre dos y tres horas dentro, según el circuito asignado en tu boleto.
El regreso
Después se vuelve a bajar a Aguas Calientes, se come con calma y se toma el tren de vuelta a Ollantaytambo, con traslado por carretera hasta Cusco.
Se llega de noche, así que conviene no programar nada exigente para esa tarde.

Para quién es el Camino Inca corto
Funciona bien si tienes poco tiempo, si no te apetece acampar cuatro noches o si no estás seguro de aguantar cuatro días seguidos de montaña.
También es la opción cuando los permisos de la ruta clásica ya están agotados, porque tiene su propio cupo, más amplio.
Y es la elección razonable para familias con adolescentes o para quien viaja con poco margen de días.
No es la mejor opción si lo que buscas es la experiencia de campamento y la travesía completa entre pisos ecológicos: eso solo lo da la ruta de cuatro días.
Qué llevar
Una sola mochila de día: agua, chubasquero, protección solar, algo de comer y una capa de abrigo para la tarde.
Pasaporte siempre encima: se comprueba en el kilómetro 104 y otra vez en la entrada de Machu Picchu.
Bastones con contera de goma si los usas, y ropa en capas: se sale con calor en el valle y se llega con fresco a la Puerta del Sol.
Para la noche en Aguas Calientes basta una muda; el resto del equipaje se queda en Cusco u Ollantaytambo.

Forma física y salud
La subida del primer día es continua y concentra casi todo el esfuerzo del trek; quien camina con cierta regularidad la afronta sin problema.
La altura aquí es más benévola que en la ruta clásica: el punto más alto ronda los 2.700 metros, muy lejos de los 4.215 del Paso de la Mujer Muerta.
Aun así, llegar aclimatado desde Cusco ayuda, sobre todo si vuelas directo a la altura pocos días antes.
Elegir agencia
El permiso solo puede tramitarlo una agencia autorizada: no existe la opción de comprarlo por tu cuenta.
Comprueba qué incluye exactamente el precio: tren de ida y vuelta, bus a la ciudadela, entrada con circuito asignado, guía, comidas y hotel.
Y confirma el circuito de Machu Picchu que te asignan, porque determina qué partes del recinto vas a ver.
Consejos para el día de caminata
Sube a ritmo constante en lugar de a tirones: el escalón inca es alto y el ritmo irregular cansa más.
Reserva agua para la parte final: entre Wiñay Wayna y la Puerta del Sol no hay donde rellenar.
Y no corras el tramo de cornisa. Es el más bonito del día y llegar veinte minutos antes no cambia nada.
