Terminar el trek de Lares deja el cuerpo en un estado particular: cansancio acumulado, piernas cargadas, piel castigada por el sol de altura y un sueño atrasado de varios días.

Cusco es un buen sitio para recuperarse, pero conviene saber qué hacer y, sobre todo, qué no hacer en esas primeras cuarenta y ocho horas.

Los dos primeros días

El error más común es encadenar el trek con una excursión exigente al día siguiente. El cuerpo lo aguanta, pero se paga.

Lo primero es dormir de verdad una noche completa, porque en campamento casi nadie descansa bien.

Hidratarse por encima de lo habitual: a 3.400 metros se pierde mucha agua sin notarlo, y buena parte de la sensación de resaca del trek es deshidratación.

Caminar un poco en llano ayuda más que quedarse tumbado, porque mueve la circulación y baja la inflamación de las piernas.

Y conviene revisar los pies con calma: ampollas, uñas negras y rozaduras se tratan mejor el primer día que el tercero.

A calm, clear mountain lake reflecting the surrounding green and rocky hills under a bright, partly cloudy sky.

Comer para recuperar

Después de varios días de comida de campamento, el cuerpo pide proteína y sal, y Cusco resuelve eso sin dificultad.

Una sopa de quinua o un caldo de gallina al mediodía hacen más por la recuperación que cualquier suplemento.

El mate de coca y el mate de muña siguen siendo lo más eficaz contra el malestar de altura y la digestión pesada.

El Mercado de San Pedro es la opción más barata y rápida para comer bien, con jugos de fruta recién hechos.

Y una recomendación práctica: dejar el pisco y la cerveza para el segundo día. El alcohol en altura y con el cuerpo deshidratado sienta bastante peor de lo previsto.

A hiker with a backpack standing on a rocky outcrop overlooking a deep blue mountain lagoon surrounded by green peaks.

Masajes, termas y paseos suaves

Los masajes son baratos en Cusco y abundan alrededor de la Plaza de Armas; conviene elegir un sitio con buena reputación antes que el más insistente de la calle.

Un masaje descontracturante de una hora, centrado en gemelos, cuádriceps y espalda baja, es lo que más alivio da tras cargar mochila varios días.

Los baños termales de la zona, como los de Lares mismo o los de Cconoc, son otra forma de recuperación si aún queda un día libre.

Para pasear sin castigar las piernas, el barrio de San Blas es la opción evidente, aunque tiene cuestas; el valle de abajo y el barrio de San Sebastián son más planos.

Visitar el Qorikancha o el Museo Inka son planes de interior, tranquilos y sin desnivel, perfectos para un día de recuperación.

Si hay Machu Picchu en el itinerario, lo ideal es dejar al menos un día completo de descanso entre el trek y el tren. Se disfruta otra cosa.

Back view of a person wearing a beanie, sitting on a rock and looking out at a massive, steep snow-covered mountain face.
Two people in trekking gear walking into a dense, sun-drenched forest with tall trees and sunlight filtering through the branches.